
¿Conoces todo lo que necesitas saber sobre la lactancia materna en un recién nacido? Si has decidido alimentar a tu bebé con leche materna te invadirán un sinfín de dudas sin resolver.
Cómo empezar a amamantar, con qué frecuencia debo hacerlo, qué tipo de alimentación es la más adecuada…Estas y otras muchas preguntas serán algunas de las cuestiones que se te pasarán por la cabeza antes de iniciar la lactancia materna.
Tu leche es uno de los alimentos más completos que puede tomar tu bebé, no renuncies a la lactancia por miedo o desconocimiento, e infórmate sobre aquello que más te preocupa. En K’acha queremos ayudarte a tomar la decisión correcta, por eso, queremos compartir contigo todos los consejos que debes seguir durante esta etapa y ayudarte a superar aquellas dificultades que puedan surgir.
Consejos útiles para empezar a amantar
Si quieres iniciarte en la lactancia materna apunta todos los consejos que hemos preparado para ti.

Siempre que el parto te lo permita, lo más aconsejable es que des el pecho a tu bebé desde el primer momento. Cuando tengas por primera vez a tu bebé en brazos no lo dudes ni un segundo y ayúdale a succionar. Al inicio, tu bebé podrá succionar la llamada “leche calostro”, una sustancia muy nutritiva que ayudará a tu pequeño a combatir cualquier tipo de infección.
¡Juntos aprenderéis! La capacidad de succión, con la que nacen los bebés, y la capacidad de amamantar son dos cosas innatas. Aprende a colocarlo de manera que encuentre tu pecho de la forma más fácil y rápida posible, y él se encargará de hacer el resto.
¡Nadie nace sabiendo! No te cortes en pedir ayuda los primeros días y ármate de paciencia, poco a poco os iréis acostumbrando.
Si todo va sobre ruedas, intenta mantener la lactancia exclusiva hasta el sexto mes de vida de tu bebé. ¡Sus nutrientes son excepcionales! Tampoco te olvides de cuidar tu alimentación, durante esta etapa debes llevar una alimentación sana y variada, llena de nutrientes y vitaminas. Toma muchos líquidos y apuesta por la fruta y verdura.
Con qué frecuencia debo amamantar a mi bebé y qué cantidad es la correcta
¡Cuánto más mejor! Si amamantas con más frecuencia antes comenzarás a reproducir leche madura. Durante los primeros meses, lo más habitual es amamantar de 8 a 12 veces al día.

No obstante, no te obsesiones en seguir lo recomendado y alimenta a tu bebé siempre que presente síntomas de tener hambre.
Lo habitual es que tu bebé coma cada 3 o 4 horas. Más de una mamá se habrá preguntado ¿Y cuándo empiezo a contar ese intervalo de tiempo? ¿Cuándo empieza a mamar o cuándo termina? Siempre se cuenta desde el inicio de la toma. No te agobies si sientes que llevas más de 12 horas seguidas amamantando a tu bebé, no te olvides que al principio este nivel de lactancia te ayudará a regular la producción de leche, además poco a poco tanto tu bebé como tú estableceréis un horario mucho más organizado.
Dificultades y errores en la lactancia materna
Nadie dijo que amamantar fuera un camino de rosas. Puedes cometer un gran número de errores durante tu primera lactancia materna o pueden surgir dificultades ajenas a ti misma.

Tal y como te hemos comentado anteriormente no te obsesiones con seguir unos horarios preestablecidos, poco a poco os iréis acostumbrando. Amamanta a tu bebé siempre que tenga hambre y olvídate del reloj hasta que los dos normalicéis la situación.
Tampoco te preocupes en exceso por pesar a tu bebé diariamente, sigue las recomendaciones de tu pediatra y pésalo una vez por semana.
Uno de los temores que suele causar más ansiedad entre las mamás primerizas es la producción de leche. No saber si la producción de leche es la adecuada suele causar mucha angustia. ¿Tendré suficiente? ¿Necesitaré algún complemento? Olvídate de dar tu pequeño ningún tipo de complemento, ni tampoco recurras al sacaleches para comprobar si produces la cantidad de leche suficiente. El cuerpo mismo se encargará de dar a tu bebé lo que necesita. Si él no deja de succionar tu cuerpo entenderá que tiene que seguir produciendo leche.
No obstante, la aparición de grietas en el pezón puede provocar a las madres un terrible dolor y hacer que el momento de lactancia sea un verdadero sufrimiento. La lactancia materna es uno de los momentos más especiales que nos regala la naturaleza, si presentas este tipo de molestia no dudes en acudir a un especialista que os ayude de nuevo a encauzar esta situación.
Disfrutar de esta conexión entre madre e hijo es todo un privilegio. Además de nutrir a tu pequeño de amor y cariño durante esas horas, le estás brindando la oportunidad de alimentarse de una de las sustancias más nutritivas que existen. Sigue nuestros consejos y recuerda estos momentos para siempre.